La señora Julia Marconi, me sirve un buen plato de sopa, son las dos de la tarde y el plato de sopa está tan caliente como la mesa, mi rostro y los pantalones vaqueros rotos a la rodilla que fingen ser pantalones vaqueros rotos en la rodilla comprados en tienda para parecer una especie de bermuda veraniega...¿nosé si me entiendes?están calentando aún más mis piernas.
Hay una chola potona allí atras comiendose un helado de colorines artificiales de forma coqueta, tan coqueta que por un momento logra una leve erección en mi y hace que se me vaya un poco el hambre y la atención que tenia en mi sopa. La chola está muy buena, y me mira con picardia, me la imagino por unos segundos en la cama, sus pezones oscuros, su, su...negro, aparecio de pronto.Un zambo, flaco, más feo que el hambre la beso cogiendola por la cintura, ella le abraza, y me sigue mirando coquetamente, luego se cogen de la mano y se pierden entre la multitud del mercado...chola putona.
El mercado está lleno, es sabado y gente vá y viene con miedo, mirando todo, cuidando sus cosas.El plato de sopa sigue caliente y un sudor frio gotea de mi frente y cae hasta mi mano, cojo la cuchara mal lavada que la señora Julia Marconi me dejo al lado de una servilleta de papel blanca. introdusco la cuchara en el plato de sopa y juego con los fideos, las verduras, algunos huesos de pollo con venas y pellejos grasosos, la sopa apesar de estar caliente tiene unas especies de gotas de aceite flotando por toda su extensión., también algunas hierbas que parecen moscas o moscas que parecen hierbas, la señora Julia Marconi me ofrece un poco de rocoto picante para mi sopa, yo se lo acepto. La señora Julia Marconi me tiene mucha estima, ella dice que es nieta de Italianos y yo le creo apesar de su apariencia indigena, yo le creo porque la señora Julia Marconi prepara unos tallarines al pesto riquisimos, y porque su hija es una cholita pecosa que está riquisima de 16 añitos. Mi familia no sabe que suelo vender mi ropa, en esos puestitos usados del centro comercial las malvinas, la vendo no solo para comprarle la sopa a la señora Julia Marconi, sino también para comprarme libros fotocopiados, porque me gusta leer, me encanta leer, que me perdonen todos esos señores escritores que tanto me gustán y por lo mismo atento contra su propiedad privada, siendo complice de estos vendedores de copias piratas, que ahora toman sopa junto a mi. tengo veinte soles en el bolsillo, dos libros piratas un CD pirata y una bolsa vacia en donde iban mis zapatillas de marca con aquel reloj tan caro que me compró mi padre, me siento tranquilo y contento, el futuro me sonrie (así nos sonrie ha algunos peruanos) mis amigos pasan semana santa fuera de Lima, pero yo prefiero ser felíz a la manera que elegí, ojala algún día me lleve la fortuna lejos de aquí y hasta quien sabe...talvez recuerde esto con cierto cariño.
Hay una chola potona allí atras comiendose un helado de colorines artificiales de forma coqueta, tan coqueta que por un momento logra una leve erección en mi y hace que se me vaya un poco el hambre y la atención que tenia en mi sopa. La chola está muy buena, y me mira con picardia, me la imagino por unos segundos en la cama, sus pezones oscuros, su, su...negro, aparecio de pronto.Un zambo, flaco, más feo que el hambre la beso cogiendola por la cintura, ella le abraza, y me sigue mirando coquetamente, luego se cogen de la mano y se pierden entre la multitud del mercado...chola putona.
El mercado está lleno, es sabado y gente vá y viene con miedo, mirando todo, cuidando sus cosas.El plato de sopa sigue caliente y un sudor frio gotea de mi frente y cae hasta mi mano, cojo la cuchara mal lavada que la señora Julia Marconi me dejo al lado de una servilleta de papel blanca. introdusco la cuchara en el plato de sopa y juego con los fideos, las verduras, algunos huesos de pollo con venas y pellejos grasosos, la sopa apesar de estar caliente tiene unas especies de gotas de aceite flotando por toda su extensión., también algunas hierbas que parecen moscas o moscas que parecen hierbas, la señora Julia Marconi me ofrece un poco de rocoto picante para mi sopa, yo se lo acepto. La señora Julia Marconi me tiene mucha estima, ella dice que es nieta de Italianos y yo le creo apesar de su apariencia indigena, yo le creo porque la señora Julia Marconi prepara unos tallarines al pesto riquisimos, y porque su hija es una cholita pecosa que está riquisima de 16 añitos. Mi familia no sabe que suelo vender mi ropa, en esos puestitos usados del centro comercial las malvinas, la vendo no solo para comprarle la sopa a la señora Julia Marconi, sino también para comprarme libros fotocopiados, porque me gusta leer, me encanta leer, que me perdonen todos esos señores escritores que tanto me gustán y por lo mismo atento contra su propiedad privada, siendo complice de estos vendedores de copias piratas, que ahora toman sopa junto a mi. tengo veinte soles en el bolsillo, dos libros piratas un CD pirata y una bolsa vacia en donde iban mis zapatillas de marca con aquel reloj tan caro que me compró mi padre, me siento tranquilo y contento, el futuro me sonrie (así nos sonrie ha algunos peruanos) mis amigos pasan semana santa fuera de Lima, pero yo prefiero ser felíz a la manera que elegí, ojala algún día me lleve la fortuna lejos de aquí y hasta quien sabe...talvez recuerde esto con cierto cariño.
3 comentarios:
Vender tu reloj y zapatillas por comprar unos libros, me has dejado enganchada a ese dia de centro comercial, me hubiese gustado estar ahi, para acompañarte con esa sopa que a pesar de las hieva-moscas, tiene una pinta deliciosa.
A veces la vida da vueltas tan retorcidas e inimaginables, que no sabes como puede acabar.
Mientras tanto habrá que disfrutar de lo que nos ofrezca
Un beso Oscar, maravillosa historia la de esta Semana santa pasada
debe haberse sentido casi timido aquel viento al tocarte, el viento fresco en aquella humedecida frente, frente a una sopa y escenario caliente, tambien fue el mismo viento quien se llevo el escenario quien te llevo a ese lugar frente a esa circusntacia que llevara tu cuerpo a imaginar y responder a sus estimulos carnales tan parecidos al pollo vertido en la sopa tal y como lo describes; ese tiempo tan breve que se repite de cuando en cuando va borrando utopias en su proceso de tanto ser anhelado, frecuentado; el intercambiar tus queridas pertenencias por patimonios mentales le van dando cuerpo a tus ideales; sembrando en piratas condiciones coseches genuinas verdades, es maravillosos ese pensamiento progresista, alimentado por sopas, cocineras de que conscienten tus dias, cholas coquetas libros y melancolia por tu lima querida y ver otros horizontes a donde se pueda mejor la calidad de vida, hambre de vida!
My man lo lograste. Con un plato de sopa mosqueada, una chola putona que te lo para y regalos caros cambiados por libros piratas conseguiste un cuento muy bueno. En cuanto al futuro, vete despacio, disfruta y se feliz con tu presente que como puede verse es envidiable. Claro cuando tenemos juventud no nos damos cuenta de que poseemos el mundo. Congratulations!
Publicar un comentario en la entrada