Un viejo me contó en un parque naranja
de su soledad, tristeza y de una mujer
de como crecieron los dos juntos en la playa
y como la perdió un día sin querer
Lloró como un niño como si su pena
fuera de su tiempo volviera al ayer
cuando se marchó su ingrata amada
a un lugar lejano para no volver
Le dijé: "viejo no hay vida sin pena,
mira una esperanza en el amanecer"
pero su mirada solo reflejaba
una ingrata sombra vestida de mujer
¿Por que le olvidastes, musa amada?
y en la arena que les vió crecer
solo estará, sin tiempo, sin nada...
triste viejo amigo, en el atardecer.
Para Agusto P. por su gran amistad, descansa en Paz, viejo amigo, siempre te recuerdo, eternas oraciones para ti, benemerito.
de su soledad, tristeza y de una mujer
de como crecieron los dos juntos en la playa
y como la perdió un día sin querer
Lloró como un niño como si su pena
fuera de su tiempo volviera al ayer
cuando se marchó su ingrata amada
a un lugar lejano para no volver
Le dijé: "viejo no hay vida sin pena,
mira una esperanza en el amanecer"
pero su mirada solo reflejaba
una ingrata sombra vestida de mujer
¿Por que le olvidastes, musa amada?
y en la arena que les vió crecer
solo estará, sin tiempo, sin nada...
triste viejo amigo, en el atardecer.
Para Agusto P. por su gran amistad, descansa en Paz, viejo amigo, siempre te recuerdo, eternas oraciones para ti, benemerito.
2 comentarios:
Hay penas que el tiempo no cura u olvida,ni un nuevo amanecer que despeja la pena por el ser amado que no volvera.morir de pena...
tal vez ella era agua de mar y el la confundio con arena, pues quien sabe que tiene agua en sus manos no habre sus dedos por mantenerla sujeta, y quien cree que es arena las abre en su creencia que la arena no cae si abre de a poco o mucho sus dedos, ese fue el problema, no sabia de lo que estaba hecha.
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